Durante una charla distendida y llena de humor, Daniela Tuvo, instructora de pilates, coordinadora del espacio Moving y artista de circo y teatro, reflexionó sobre los prejuicios que todavía rodean a esta disciplina y explicó por qué hoy el pilates se convirtió en una herramienta fundamental para entrenar el cuerpo en un contexto atravesado por el sedentarismo, el uso intensivo del celular y las largas horas frente a la computadora.
Lejos de la idea de que el pilates es solo para personas mayores o para quienes están atravesando una lesión, Tuvo remarcó que se trata de un método de entrenamiento completo, pensado originalmente para fortalecer el centro del cuerpo, mejorar la postura, ganar flexibilidad y desarrollar fuerza de manera consciente. “No es relajación: es entrenamiento”, subrayó.
Uno de los puntos centrales fue el cambio en el público que se acerca a las clases. En los últimos años, el rango etario bajó notablemente y hoy conviven personas jóvenes, deportistas y quienes buscan complementar otras actividades físicas como el fútbol, la danza o disciplinas de alto impacto. En ese sentido, explicó que el pilates ayuda a prevenir lesiones, mejorar el rendimiento y recuperar el equilibrio corporal.
La conversación también puso el foco en las dolencias más frecuentes de la vida moderna: problemas de columna, contracturas cervicales, lesiones de rodilla, tobillos y hombros. Frente a este panorama, Tuvo destacó la importancia de la constancia y de comprender que los resultados no son inmediatos. “Entre los tres y seis meses se empiezan a notar cambios reales”, explicó, siempre acompañados por diagnósticos médicos y, cuando corresponde, tratamientos kinesiológicos.
Otro aspecto destacado fue la versatilidad del método y el uso de distintas máquinas y accesorios —como el reformer, las pelotas, las cintas y la tabla de saltos— que permiten adaptar los ejercicios a cada cuerpo y a cada necesidad. Esa posibilidad de personalización es, según la instructora, una de las grandes fortalezas del pilates.
Más allá de lo físico, la charla dejó en claro que el pilates propone bajar un cambio en un mundo acelerado, construir hábitos sostenidos y recuperar la conciencia corporal. No promete soluciones mágicas, pero sí un trabajo progresivo que impacta de lleno en la calidad de vida cotidiana.

Etiquetas: Ale Rodriguez Bodart, Amnesia, damian zarate, Manu Campi Maier, nabila jatib, Pablo Valente





