impulsadas por la desregulación

El JP Morgan confía en que las reformas del presidente Javier Milei impulsarán la inversión en el país

La inversión privada en la Argentina alcanzó el 20,4% del PBI en el tercer trimestre de 2025, lo que es considerado un nivel elevado en perspectiva histórica y  comparado con la salida de la convertibilidad.

El incremento en las inversiones privadas estuvo impulsado por la desregulación y las reformas estructurales encaradas por el Gobierno de Javier Milei.

Como proporción del PBI real, la inversión del tercer trimestre se ubicó 1,3 puntos porcentuales por encima del mismo período del año anterior y 1,2 puntos por encima del promedio histórico, aunque todavía 2,7 puntos por debajo del máximo alcanzado en 2011.

Así lo destacó un informe especial de JP Morgan, que señaló que el país atraviesa una fase de recuperación del gasto en capital tras años de estancamiento, aun cuando la construcción continúa rezagada por el freno en la obra pública que aplicó la gestión del presidente Javier Milei.

“El sello distintivo de la administración Milei ha sido la vigorosa búsqueda de la desregulación y de reformas estructurales amplias, diseñadas para liberar el potencial de crecimiento latente de la Argentina”, afirmó uno de los cinco bancos más grandes del mundo.

"Un impulso microeconómico crucial, aunque subestimado, ya está en marcha y está sentando las bases para una reactivación sostenida de la inversión tras años de parálisis", destacó el informe del JP Morgan.

Según el análisis, al tercer trimestre de 2025, la inversión fija se ubicó casi 9% por encima del promedio de 2004–2024 y 2% por encima de los niveles registrados en el cuarto trimestre de 2023, cuando Milei asumió la presidencia.

Aunque en términos desestacionalizados se observó una baja respecto del trimestre previo, la entidad subrayó que el nivel de actividad inversora sigue siendo elevado.

El JP Morgan advirtió que la continuidad de este proceso dependerá de la estabilidad macroeconómica, la persistencia de las reformas y el acceso al financiamiento.

El reporte de la entidad bancaria destacó un cambio en la composición del gasto en capital, donde el mayor dinamismo provino de la inversión en maquinaria, equipos y activos de transporte, mientras que la construcción siguió operando como un freno.

En lo que va del año, la inversión importada promedió 7,4% del PBI, muy por encima del promedio de largo plazo, y para el JP Morgan este dato resulta clave para interpretar el déficit de cuenta corriente: alrededor de un punto del PBI estaría explicado por mayores importaciones asociadas a inversión productiva, una composición que tiene implicancias más favorables para el crecimiento futuro que otros desequilibrios externos.