La donación de sangre en la Argentina atraviesa una crisis silenciosa que pone en jaque la capacidad del sistema de salud para responder a emergencias, cirugías y tratamientos de alta complejidad. La merma sostenida en la cantidad de donantes, especialmente de aquellos que lo hacen de manera voluntaria y habitual, genera una situación de alerta que preocupa a las autoridades sanitarias. La médica especialista en hemoterapia e inmunología y jefa del Servicio de Hemoterapia del Hospital Alemán Miriam Méndez en diálogo con el equipo de Creer o Reventar por Radio Nacional explicó la situación alarmante que se vive en el país por la falta de esta donación.
"Es un recurso esencial y humano que no puede reemplazarse. La gente no dona de forma voluntaria, lo hacen porque le piden. Lo primero sería lo más sano y lo más seguro. Donar sangre debería ser una responsabilidad colectiva", mencionó. "El deber cívico que implica es importante. Desde el Estado, el gobierno, la educación y las escuelas, es fundamental recordar esta responsabilidad social. El beneficio de la donación es moral. Si estoy en condiciones puedo donar y ser beneficioso para quien lo recibe", agregó Méndez.
"Es realmente necesario crear consciencia sobre la donación de sangre, más en estas épocas de fiestas, fin de año y vacaciones, porque miles de personas en los hospitales esperan algo que no puede comprarse ni fabricarse", explicó.






