El Presidente nombró en comisión a los dos magistrados hasta la finalización del próximo periodo legislativo, con el objetivo de normalizar el funcionamiento del máximo tribunal judicial del país porque "no puede llevar a cabo su rol con normalidad con tan solo tres ministros".
En un comunicado, el Gobierno informó que durante ese plazo, continuará con el trámite legislativo para que el Senado de la Nación ejerza sus atribuciones y preste los correspondientes acuerdos a los pliegos de los dos magistrados.
Asimismo, sostuvo que "no tolera ni tolerará que los intereses de la política se impongan por sobre los del pueblo argentino, bajo ninguna circunstancia".
El comunicado del Gobierno recordó que los jueces fueron propuestos por el Poder Ejecutivo el 27 de mayo pasado, pero la Cámara Alta "optó por guardar silencio, a pesar de que se cumplieron con todos los requisitos normativos vigentes y se demostró la idoneidad de los postulados para el cargo".
Lijo, el representante de Comodoro Py en la Corte
Ariel Oscar Lijo, el abogado de 56 años que nació y se crío en Avellaneda, pero es fanático del club Boca Juniors, es considerado por el sistema judicial como un "fiel representante" de los Tribunales Federales, por lo que su llegada a la Corte Suprema de Justicia de la Nación es visto como el desembarco de un juez federal de Comodoro Py en el Palacio de Talcahuano.
Lijo, actual juez federal a cargo del Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 4, es hijo de docentes, se crió en la localidad de Villa Domínico, cursó la primaria en un colegio católico de Avellaneda centro -Pío XII- y luego tuvo su paso por el Colegio Nacional Buenos Aires, pero terminó la secundaria en el Nacional 7 de San Telmo, para luego estudiar derecho en la Universidad de Buenos Aires.
El joven abogado del sur del conurbano bonaerense no pertenece a la 'familia judicial', por lo que su ingreso en los tribunales en los '90 comenzó gracias a la recomendación de un compañero de estudios y su trayectoria se forjó desde los estratos más bajos, aunque contó con el madrinazgo de la reconocida fiscal María Luisa "Piru" Riva Aramayo, quien estaba al frente de la Fiscalía ante la Cámara del Crimen.
Cuando en 1993, Riva Aramayo pasó a la Cámara Federal, Lijo continuó trabajando bajo su órbita y llegó hasta el cargo de secretario de Cámara.
En 2004, cuando aún se desempeñaba como secretario de la Sala I de la Cámara Federal, se inscribió en el Concurso 59, destinado a cubrir 4 vacantes en los juzgados federales de Comodoro Py. Finalmente, su pliego fue propuesto por el entonces presidente Néstor Kirchner y aprobado por el Senado.
Lijo, sin el tradicional traje y corbata, es reconocido hasta por sus detractores como un juez que "tiene mucha calle" y responde a las principales características de un nacido y criado en el conurbano bonaerense que tuvo que construir en soledad su carrera profesional.
En el currículum del magistrado, se destacan causas como 'Ciccone', en la que procesó en 2014 al entonces vicepresidente Amado Boudou.
También llevó adelante la investigación del encubrimiento en la causa AMIA, en la que envió a juicio oral al ex presidente Carlos Menem; al ex jefe de la SIDE, Hugo Anzorreguy; al ex juez federal Juan José Galeano; y a los fiscales federales Eamon Mullen y José Carlos Barbaccia, entre otros.
En su haber, consta haber sido el primero en dictar sentencia contra jefes militares desde la reapertura de los juicios por crímenes cometidos durante la dictadura.
Además del Juzgado N°4, en la actualidad Lijo es subrogante del Juzgado Federal N°6, vacante desde la jubilación de su entonces titular, Rodolfo Canicoba Corral; y del N°12, donde estaba Sergio Torres, que renunció en 2016 para irse a la Corte Suprema bonaerense.
Al igual que sus padres, el letrado ejerció la docencia en la UBA, fue profesor de Derecho Penal II en la Tecnicatura Superior en Criminalística de Campo y Scopometría, del Instituto Superior de Seguridad Pública de la Policía Metropolitana y también fue docente en la Universidad Nacional de Lanús (UNLa).
Libriano -19 de octubre de 1968-, jugador de truco y arquero de varios equipos de fútbol de judiciales, pudo dar rienda suelta a su pasión xeneize al trabajar en 2007 en una comisión asesora en seguridad deportiva de Boca Juniors durante la presidencia de Mauricio Macri, de la que participaron otros letrados socios del club: el ex ministro de Seguridad porteño y actual intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro; los fiscales federales Gerardo Pollicita, Carlos Stornelli y Raúl Pleé, y el abogado Carlos Beraldi.
Padre de 3 hijos, su pareja es Genoveva Ferrero, consejera de la Magistratura de la ciudad de Buenos Aires y ex funcionaria de Seguridad en la gestión porteña de Horacio Rodríguez Larreta.
García Mansilla, el académico con experiencia en el ámbito privado
Manuel García Mansilla es un abogado de 54 años con una reconocida trayectoria en el sector privado, especializado en el sector energético, aunque sus apellidos históricos también resuenen en el ámbito académico porque desde 2019 es el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral.
A diferencia del juez federal Ariel Lijo, el otro candidato del gobierno de Javier Milei a ocupar una silla en la Corte Suprema, García Mansilla nunca estuvo en un cargo en el Poder Judicial ni cursó en la universidad pública, sino que es un abogado destacado por su recorrido en el sector industrial y por su actividad en casas de altos estudios privadas.
García Mansilla, candidato a reemplazar al juez de la Corte Juan Carlos Maqueda que cumplirá 75 años este 29 de diciembre, nació el 6 de mayo de 1970 en San Carlos de Bariloche, Río Negro.
Con un inexistente perfil mediático y nula información sobre su vida personal, el barilochense se recibió de abogado a los 25 años en la Universidad de El Salvador, y luego continuó con varios postgrados en el país y en el extranjero.
Entre 2001 y 2002 hizo un master en Georgetown University Law Center, Washington, Estados Unidos, donde escribió una tesis crítica sobre el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) en la Argentina.
En tanto, en 2023, hizo un doctorado en Derecho en la Universidad Austral, donde uno de los jurados de su tesis, que aprobó con la máxima nota, fue Carlos Rosenkrantz, actual ministro de la Corte.
En su trayectoria profesional, García Mansilla comenzó a ejercer la abogacía en 1996 mientras que de 1997 a 2005 se desempeñó en el estudio Marval, O'Farrell y Mairal, uno de los más importantes del país.
Luego, trabajó en la industria del gas y petróleo entre 2005 y 2010, asesorando en aspectos reguladores en las empresas Occidental Argentina Exploration and Production Inc., y Vintage Oil Argentina Inc.
Entre 2010 y 2014 trabajó en el estudio Liendo & Asociados, fundado por Horacio Tomás Liendo, quien es considerado como uno de los ideólogos de la convertibilidad en la década del '90, junto al economista Domingo Cavallo.
Desde 2014, se desempeñó como director Ejecutivo de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), aunque desde junio de este año no tiene una
Además, García-Masilla es autor de 6 libros entre 2006 y 2024, y cuenta con más de 70 artículos y ensayos publicados entre 2004 y 2023.
Católico practicante, es portador de un apellido de prosapia histórica, el "García" de su apellido fue José, ministro durante la presidencia de Bernardino Rivadavia; el "Mansilla" proviene de Lucio N. Mansilla, héroe de la Batalla de Vuelta de Obligado en 1845.
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Etiquetas: Ariel Lijo, Corte Suprema, Decreto presidencial, Manuel García-Mansilla