LA NUEVA PELÍCULA DE ADRIÁN SUAR

Yo, Narciso

Adrián Suar tiene una legión de seguidores comprometidos, seguros de sí mismos, que no dudan en defender cada una de sus películas bajo una misma respuesta que funciona, a la vez, como justificación: “ese enano me hace reir”. Lo sabe el propio Suar, quien apela a ese público fiel, al menos, una vez por año. Y ese es su gran aporte: un cine de industria, que funciona año a año, y que (casi) siempre ofrece el mismo producto maquillado de diversas formas. Suar adora ese papel de monigote lleno de lugares comunes, clown farsesco que repite gestos de canchero y que no duda en ridiculizarse cada vez más en busca de la risa efectiva de sus admiradores. Ahora lo hace con una nueva entrega, “Yo, Narciso”, en la que obra como director, protagonista, guionista y productor.

Suar interpreta a (perdón por la sutileza) Máximo Rey, un cirujano plástico que sufre (o mejor, casi que disfruta) del Trastorno de Personalidad Narcisista. Millonario, divorciado, con una relación difícil tanto con su ex mujer  (Eleonora Wexler) como con su hija (Sofia Morandi), que se sabe el centro del universo. Requerido tanto por pacientes como por asistentes a sus conferencias alrededor del mundo. Él será el objeto de estudio de Rocío Flores, socióloga, profesora universitaria, escritora, a quien da vida Natalia Oreiro, quien no duda en adoptar una personalidad alternativa para seducir a Rey y hacerlo el centro de su nuevo libro sobre, obviamente, Narcisismo. Él, seductor nato que no duda en mentir con tal de lograr sus nuevas conquistas amorosas, seduce a dos hermanas gemelas (Camila Peralta) y se vuelve loco con Rocío, quien se mete de lleno en su personaje y deja de lado a su pareja, una Julieta Zylberberg a reglamento en sus pocas apariciones en la pantalla. Porque, claro, para no enamorarse de Rey, hay que ser lesbiana.

Por momentos comedia de enredos, por momentos comedia romántica imposible, tiene en su escena más graciosa en un almuerzo regado de whisky y reproches donde Moria Casán, quien interpreta a la madre del personaje de Suar, repite su mutación más cercana: la jurado que vomita frases impactantes, hirientes e hilarantes mientras Andy Chango lleva al paroxismo su personaje entre idas y vueltas del baño.

Pero esta “Yo, Narciso” representa dos pasos atrás de “Mazel Tov”, una película muy lograda del propio Adrián Suar, donde cierta visión autobiográfica lo llevó a firmar su mejor obra. Esta película parece ser una nueva entrega de la saga “Me casé con un boludo”: luego de “Me casé con un boludo al que le gusta el fútbol”, “Me casé con un boludo que ya se había casado en Buenos Aires” y “Me casé con un boludo que no puede soltar el celular”, llega “Me casé con un boludo que se cree el centro del universo”. Un festín de lugares comunes,  exageraciones y pleonasmos que llenarán de alegría a los fieles seguidos del Adam Sandler argentino, mientras los demás esperamos su gran obra, esa que , soñamos, llegaría en breve.

Director: Adrián Suar

Guión: Pablo Solarz, Adrián Suar

Con: Adrián Suar, Natalia Oreiro, Sofía Morandi, Julieta Zulberberg, Mariano Saborido, Andy Chango, Eleonora Wexler, Camila Peralta y Moria Casán.

Calificación: Regular